Migración en Panamá
La Promesa de un "Crisol de Razas"
Durante los días 15,16 y 17 de julio se llevó a cabo en la ciudad de Panamá una jornada masiva dirigida a personas que no han logrado definir su situación migratoria y que llevan como mínimo dos años de estadía en el país, con el fin de otorgarles un permiso de residencia por dos años. Esta iniciativa, que se denominó “Crisol de Razas” es el segundo de su tipo que se lleva a cabo este año, el primero se realizó en la Provincia de Bocas del Toro.
La iniciativa ha sido sujeto de discusión por parte de diversas organizaciones de la sociedad civil que trabajan el tema de refugio y migración en el país, entre ellas el SJR-Panamá.
Las preocupaciones radican en la informalidad en que se llevó a cabo la iniciativa, al darse a partir de una resolución que no fue sancionada por el ejecutivo y a los interrogantes que surgieron frente a la propuesta en sí misma, como fue el caso de no ofrecer una solución permanente a estas personas y la posibilidades reales de definir su situación en el país una vez transcurridos los dos años de residencia, el permiso no confiere el derecho a trabajar.
De la misma manera genera preocupación el hecho que los costos en los que deben incurrir las personas para poder obtener el permiso -por concepto de cancelación de una multa- que oscilaba entre los USD $765 y los $2.600 por persona. Otro interrogante que surgió tiene que ver con que las personas que vienen tramitando su solicitud de refugio pudieran desistir de dicho proceso en la búsqueda de una solución inmediata.
En este sentido vale la pena anotar que son evidentes las demoras que se presentan en el trámite de las solicitudes de refugio en las dos instancias que intervienen en el proceso: primero en la presentación del caso ante la Oficina Nacional para la Atención de los Refugiados (ONPAR), y posteriormente, en la Comisión Nacional de Protección de Refugiados donde se decide otorgar o no el estatus de refugio.
Esta situación generó preocupación en la medida en que para acceder a este permiso las personas no podían estar llevando a cabo trámites de legalización ante otras instancias y en este sentido existe el riesgo que las personas hayan desistido de su intento, accediendo a una solución temporal y que es ajena a los principios de protección consignados en la Convención de 1951 relativa al estatus de refugio, para poder acceder a una solución temporal.
Al llegar al centro de convenciones fue posible observar una enorme cantidad de personas haciendo fila para ser atendidas. Ya estando dentro, fue posible conversar con algunas de ellas, de las cuales se expone un caso representativo de la percepción que tienen las personas frente a esta iniciativa:
Mi nombre es Camila*, estoy acompañando a mi hermana a hacer los trámites para obtener el permiso de residencia, estamos acá desde horas de la mañana (al momento de esta conversación eran las 8 pm).
Nosotras somos de República Dominicana, yo llevo varios años en el país y me encuentro en situación regular. Mi hermana llegó a Panamá hace 4 meses para ayudarme a cuidar a nuestra mamá quien sufre quebrantos de salud y debe ser asistida permanentemente por alguien más.
Cuando escuchamos de esta propuesta de regularización no dudamos en venir, era la oportunidad perfecta para que mi hermana pueda estar en el país sin tener el temor de ser detenida y deportada por las autoridades. El trámite acá ha sido lento, pero el fin lo amerita.
A medida que fuimos avanzando en las diferentes filas, una persona de migración nos comentó que para poder obtener el permiso deberíamos pagar $ 1.300 dólares, lo cual nos tomó por sorpresa ya que no tenemos este dinero, en este momento estamos haciendo esta fila para saber si hay alguna forma para poder pagar un precio menor, ya que también nos enteramos que no es posible establecer un plan de pagos y todo debe ser cancelado de una vez.
A este valor hay que sumarle lo que debimos cancelar para tramitar la declaración, allá afuera están haciendo negocio y cobran hasta 90 dólares, acá adentro es un poco menos caro, pero es una cifra muy alta y nosotras habíamos escuchado que cuando se hizo el evento de Bocas del Toro, las personas debieron pagar alrededor de USD $50.00 para tramitar el permiso, por eso es que nos ha tomado por sorpresa.
Ahora también quisiera dejar claro que durante la campaña presidencial, Martinelli prometió solucionar la situación de todos los inmigrantes del país y sus familias de forma gratuita, por lo que nos sentimos engañadas y no sabemos qué hacer.
Testimonio de migrantes en Atlapa.







